Es la pesca moderna por excelencia. Se empezó a practicar a principios de l siglo XIX. Al principio, el lanzamiento del señuelo o del cebo se efectuaba por medio de una caña a dos manos o a una sola mano, pero, sobre todo, con carrete de tambor giratorio, es decir, clásico. En la técnica de la pesca al lanzado, el carrete de tambor fijo ha sustituido prácticamente al carrete de tambor giratorio. El nuevo procedimiento empezó por ser un aparato tosco, que fue perfeccionado por pescadores expertos. El carrete de tambor fijo permite arrojar el sedal de forma instantánea, ya que se elimina la resistencia de la bobina giratoria y permite, por ende, lanzamientos más largos y exactos. La pesca al lanzado es muy eficaz para quien sepa practicarla. El lanzado con tambor fijo puede efectuarse con caña a dos manos o con caña a una mano. La caña a dos manos se emplea sobre todo para lanzar señuelos o cebos lastrados, en la pesca del salmón, de la trucha grande de lago o del lucio. La caña a una mano es ideal para la pesca al lanzado ligero o ultraligero. Las técnicas de lanzado se pueden clasificar de la manera siguiente: lanzado pesado, lanzado semipesado, lanzado ligero y lanzado ultraligero.
Diferentes lanzamientos:
¢ Caña con dos manos: el pescador puede efectuar, con la caña a dos manos, los tres lanzamientos siguientes: el vertical, el horizontal a la derecha y el horizontal a la izquierda.
¢ Caña con una mano: existen cinco lanzamientos clásicos:
· Lanzado vertical: es indispensable realizarlo cuando el pescador se encuentra en la margen de un río con abundante vegetación. Es un lanzamiento potente y requiere más impulso que los otros.
· Lanzado horizontal: el más fácil de realizar, y también el más empleado. Se hace a la derecha o a la izquierda. Para el lanzado horizontal a la derecha, hay que empuñar a la caña con fuerza, cerca del carrete. Para el lanzado horizontal a la izquierda, se sujeta la caña con la mano derecha, y se coloca el brazo sobre el costado izquierdo, con el codo pegado al cuerpo.
· Balanceo bajo mano: exige que se esté muy habituado a la pesca al lanzado, pues es una técnica muy especial y que requiere gran habilidad. Permite lanzar con precisión en pequeños ríos con mucha vegetación, cebos tales como abejorros, grillos… Esta técnica sólo trabaja la muñeca.
· Lanzado en ballesta: se parece un poco al tiro con arco. Se sostiene firmemente la caña con la mano derecha. Con el índice y el pulgar de la mano izquierda, se sujeta con suavidad el cebo; se tensa el cuerpo de la caña y en especial su extremidad.
· Lanzado rasante: se practica cuando el pescador se encuentra en un río cuyas márgenes tienen una vegetación bastante tupida e incluso exuberante. Es una derivación del lanzado horizontal, aunque más difícil de realizar. Es indispensable para alcanzar los puestos de caza de los peces que se encuentran a menudo en el centro del río o cerca de la margen opuesta.
¢ La pesca con señuelos y cebos, y recuperación de los mismos: cuando los cebos naturales o los señuelos artificiales se encuentran sobre las corrientes de agua, en posición de pesca, es indispensable hacerlos “trabajar”. Para esto es necesario sostener la caña de una manera determinada, a fin de que cierta tracción permita capturar el pez. Para que el señuelo “pesque”, es preciso que pueda cambiar rápidamente de dirección y desplazarse en sentidos vertical y horizontal.
¢ Pesca de fondo: para recuperar un señuelo o un cebo a fondo o a medio fondo, basta con lastrarlo de forma suficiente, mantener la caña baja, y recuperar, casi siempre, con bastante lentitud. Después del lanzado, la mayor parte del sedal está sumergida. La caña es, en principio, prolongación del sedal. La mayoría de las veces, cuando el cebo toca la superficie, el pescador espera que descienda a cierta profundidad antes de hacer girar la manivela del carrete. Es un método excelente para buscar el salmón.
¢ Pesca de superficie: el lanzado de superficie es una técnica nueva y muy especial en la pesca con carrete de tambor fijo. Este método, cuyos resultados son extraordinarios, se aplica en todas las estaciones. Es una técnica que puede llevarse a cabo desde la busca de la trucha o de la perca, hasta la pesca del salmón. La técnica del lanzado de superficie permite la captura del pez en aguas turbulentas, donde el señuelo tropieza con obstáculos invisibles.
¢ Pesca al lanzado ligero: es un método práctico, adecuado y al alcance de todos. Si se efectúa en buenas condiciones, puede proporcionar abundantes capturas. El equipo, como en todos los métodos se pesca al lanzado, está en relación con la potencia de la caña, ya sea ésta se bambú, de fibra de vidrio o de metal.
¢ Pesca al lanzado ultraligero: la pesca al lanzado obliga cada vez más a buscar “finura”, en particular la del sedal. El lanzado ligero, que contribuyó la moda de la pesca con tambor fijo, dio origen a la técnica del lanzado ultraligero. Es una práctica muy eficaz para la captura de los peces cazadores en aguas bajas, y durante los meses de verano. En estas condiciones, el pescador ha de utilizar una cucharilla muy pequeña, capaz de girar en muy poco agua y que pueda dirigirse entre los obstáculos que emergen en la superficie o sobre los bancos de arena casi a flor de agua.
Peces que se capturan al lanzado:
Alburno:
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Pesca con buldo a la deriva: en época de intensos calores, y en particular por la noche, el alburno se deja pescar con mosca medio sumergida o entre dos aguas. En principio, se utiliza una hilera de moscas con lastre, proyectado por medio de una caña de lanzado ligero o, mejor aún, de una caña ultraligera.
Perca:

Pesca al lanzado ligero: la cucharilla es el señuelo más empleado en la pesca de la perca al lanzado, pero debe nadar y girar despacio, y ha de ponerse en movimiento en cuanto establece contacto con el agua. El señuelo lleva con preferencia el lastre en el cuerpo. El lanzador envía la cucharilla sobre su puesto en cuanto toca el agua; esto es indispensable, sobre todo si se lanza sobre un banco de percas o sobre un puesto de caza
Con mosca lastrada: una serie de tres o cuatro moscas artificiales, sujeta a un flotador buldo, se hace pasar sobre los puestos de caza de la perca, por medio de una caña de lanzado ligero. La mosca de la extremidad será con preferencia de pequeño tamaño, Este señuelo estará sujeto al bajo línea con un eslabón, para impedir que se tuerza. Las otras moscas deben ser “saltarinas”, con un pequeño lastre en el cuerpo para que se sumerjan rápidamente y oscilen de un modo eficaz al ser recuperadas en un tira y afloja.
Con cucharilla-mosca: en el mes de agosto, la perca suele subir a la superficie para ingerir diversas presas. Su gran voracidad hace que pierda toda prudencia y que el pescador pueda acercársela bastante. Una buena táctica es pescar en wading, para llegar a lanzar sobre los bancos de percas. La cucharilla-mosca está compuesta de una paleta dorada, con puntos rojos o negros y lastre en el cuerpo, y de un anzuelo sencillo o triple provisto de un hackle negro o rojizo.