Para la práctica de las pesca al toque, el pescador debe poseer cuatro cualidades primordiales: voluntad, confianza, perseverancia y, sobre todo, paciencia. Por otra parte, hay que observar ciertas reglas rigurosas:
i. Pescar con la mayor astucia posible, según el pez que se desee capturar.
ii. Cebar mucho, pero no demasiado.
iii. No hacer ruido.
iv. No patear en la orilla.
v. Ocultarse lo más posible.
Hay que considerar dos técnicas de pesca: la pesca desde la orilla y desde la embarcación:
¢ La pesca desde la orilla: es la más frecuente, se practica de dos maneras: desde un puesto fijo o cambiando de sitio. Para la pesca desde un lugar fijo, el pescador debe permanecer sentado, para evitar así las pisadas intempestivas. Por lo común, la caña es bastante larga. Para la pesca ambulatoria o cambiando de sitio, el material debe ser ligero, ya que el pescador se desplaza con frecuencia. La cesta es la propia del pescador de truchas.
¢ La pesca en barca: esta modalidad es más eficaz y productiva que la pesca desde la orilla. Permite llevar un material completo e importante, y la utilización de cañas medianas o cortas, sin necesidad de emplear exclusivamente las largas. De igual modo, el pescador puede tener a su disposición elementos de recambio para el extremo de la caña, ya montados, y que se utilizará según la clase de pez que se presente.
[
Busca de los lugares: en lo concerniente al curso de agua, hay que fijarse en los pequeños remolinos que se forman detrás de un herbazal o de un tronco de árbol; en los sitios donde un riachuelo desemboca en el río; en el final de una fuerte corriente, donde hay pozos arenosos y tranquilos…
El cebado previo:
¢ Cebos animales: Cebos vivos: lombrices de tierra, gusanos de limo, gusanos del matillo… Cebos diversos: queso, sangre, bazo, tripas de aves…
¢ Cebos vegetales: Granos: trigo, cañamones, habas. Productos molidos: salvado, cañamones, molidos… Aglomerados: pan de cañamones, torta de cañamones… Harinas: de trigo candeal, cacahuete, maíz… Productos alimenticios: patata, pan, pastas, bizcocho…
Los cebos se clasifican en cuatro categorías:
¢ Cebos de superficie: consisten en productos poco densos, como el salvado, la sémola, el trigo… Estos cebos tienen por objeto hacer que el pez suba a la superficie.
¢ Cebos de fondo: están destinados a fijar los peces en un lugar, durante cierto tiempo, que varía entre unas horas y unos días. Estos cebos suelen consistir en aglomerados o lombrices, larvas… se envuelven en capas más o menos pesadas, compuestas, por ejemplo, de tierra arcillosa o de arena de fundición.
¢ Cebos de llamada: se acompañan también de cargas pesadas, en cambio, el cebo es ligero, es decir, se compone de productos vegetales molidos, como harinas. Se diluye con facilidad y, al ser arrastrado por la corriente, el producto incitará al pez que se halle a cierta distancia a acudir al lugar en busca de un alimento más sustancioso.
¢ Cebos de excitación: destinados a peces que se encuentren en un lugar previamente preparado por un cebo de fondo, y les incitan a picar. Para forzarle a picar, se lanzan productos no mezclados, como larvas, lombrices del limo… y en pequeña cantidad.
Las carnadas: en lenguaje piscícola “carnada” es el nombre que se da al cabo clavado en el anzuelo. Se dividen en 6 categorías:
¢ Carnadas animales: larva de moscarda, hígado, bazo…
¢ Insectos: grillo, saltamontes, abejorro, mariquita….

¢ Pececillos vivos: bermejudas, albures, lochas, bogas…

¢ Frutas: las frutas constituyen excelentes carnadas, sobre todo en primavera. Las más utilizadas son: las bayas, las cerezas, las ciruelas….
¢ Productos harinosos y feculentos: el trigo, las habas, la patata…
¢ Pastas: estas pastas hay que confeccionarlas y prepararlas. Se usan pastas blandas, que sirven para todos los peces, y pastas semiduras, que sirven para los peces blancos de tamaño mediano.
Los sedales: el sedal es el elemento capital del equipo en la pesca al toque. Está constituido por una parte sumergida, en relación directa con el pez, y una parte aérea, denominada “bandera”, que tiene menos importancia. La parte sumergida comprende una carnada clavada a un anzuelo en el extremo de un hilo, y la hijuela o bajo línea, que se mantiene tirante gracias a un lastre o plomo. El conjunto está sostenido por un flotador que, además de su función sustentadora, tiene la de indicar cuándo pica el pez.
Tipos de peces que se pescan con la pesca al toque:
Barbo:

Pesca de retirada: si se explora un río de corriente bastante rápida y poco profunda, la táctica de pesca “de retirada” da resultados muy satisfactorios a principios de temporada. Con la ayuda de una caña bastante larga, rígida, en la que se habrán fijado anillas y un porta-carrete, se hará evolucionar en las corrientes rápidas una montura provista de una anzuelo nº 12.
Pesca con pelota: con larvas de moscarda como cebo, da muy buenos resultados. Se emplea una caña corta, bastante fuerte, con anillas y provista de un carrete de tambor grande que permita contener un sedal sólido.
Pesca con miga de pan al “toque”: en un sedal se sostiene con la mano, se dispone un cebo a base de pasta de miga de pan y cañamones molidos, mezclado con miel.
Pesca con pez de estaño: es indispensable utilizar el pez de estaño con anzuelo sencillo, al que se fijará una buena lombriz de tierra, muy viva. Una caña de de 4,5 o 5 m., de bambú negro, con anillas y provista de carrete. En esta técnica especial “de oscilación”, no es necesario que el cebo toque el fondo.
Pesca de rastreo en estanque con “trolling pillot”:aparato muy ingenioso y sumamente eficaz para la pesca de rastreo en barca, pues se sumerge y trabaja a la profundidad donde se encuentra el pez buscado, y sube a la superficie en cuanto éste se ha enganchado.
Lucio:

Pesca de rastreo: puede efectuarse tanto en lagos y estanques como en los ríos. La barca será equipada con dos cañas, una a babor y otra a estribor, equivalentes, en cierto modo, a los outriggers americanos montados en los barcos atuneros y de pesca mayor. Estas cañas deben de ser de fibra de vidrio o de bambú negro, con anillas y provistas de un carrete de lanzado ligero, con un tambor que pueda contener 75m. de nylon de 30 0 35 centésimas.
Oscilación con peces muertos: caña de 5,5 m. o de 6 m. Carrete de tambor giratorio con freno, que contenga 50m. de nylon de 28 o 32 centésimas. Se hace descender el cebo y se vuelve a subir, con ligeras “oscilaciones”, por los lugares frecuentados por el Lucio.
Trucha:

Pesca con gusano: a principios de temporada, el sistema más utilizado para la pesca de la trucha es el que tiene por cebo al gusano. La caña será de unos 3 o 4 m., en las pequeñas corrientes de agua, y de 6m. en los ríos grandes. Carrete giratorio provisto de un sedal de 24 o 26 centésimas. No se emplea flotador, pero se puede fijar en el cuerpo del sedal una hebra de lana roja que servirá de indicador visual cuando se desplace el hilo.