¿Destruirá o no destruirá el hombre el medio marino? A juzgar por lo que vemos hoy en día, puede decirse, con casi absoluta certeza, que, si no se toman medidas especiales, el mundo caminara hacia su destrucción por culpa del género humano.
Hasta hoy, el hombre no ha hecho más que apoderarse del mar; lo ha explotado sin interrupciones, ni descanso. El proceso técnico acelera esta evolución. Con este fin, se emplea la energía atómica y los equipos y medios altamente “sofisticados” de la electrónica y de la física, de la química y de la mecánica.
¿Hemos devuelto algo al mar? ¿Nos hemos parado alguna vez a reflexionar que esta fuente de energía, aparentemente inagotable, también puede secarse algún día? Hemos trasformado el mar en una enorme estación depuradora, pero su capacidad de autodepuracion ha alcanzado el punto crítico. Se a calculado que, si el hombre sigue utilizando sus sistemas bárbaros, el mediterráneo no vivirá mas de otros quince o veinte años. Los primeros síntomas ya han aparecido a lo largo de las costas y en los aledaños de los puertos, zonas contaminadas y, envenenadas hasta tal punto que la fauna y la flora no puede sobrevivir en ellas. Idéntica situación se manifiesta de manera aun mas marcada en las corrientes de agua, los ríos y los lagos de las cuencas montañesas. Sin embargo, se sigue vertiendo en el mediterráneo enormes cantidades de residuos, no solo de las ciudades ribereñas, sino también del interior pues todo, incluso lo procedente de las zonas mas remotas, acaban vertiéndose en el mar a través de canales, torrentes y ríos. Grandes industrias solo encuentran el recurso de lanzar al mar enormes cantidades de productos sumamente tóxicos. Citemos el trágico ejemplo de la compañía Montedison, que vierte en el mar tirreno millones de toneladas de residuos químicos de su producción de bióxido de titanio. Es el “barro rojo” que se cree que se elimina de algún modo al depositarse en el fondo de aquel mar. Las sanciones son tan irrisorias que animan a los infractores, y cualquier capitán de un buque petrolero esta dispuesto a pagar multas pequeñas por no respetar las normas. No olvidemos que los petroleros que navegan por todos los mares del mundo vierten diariamente decenas de millares de toneladas de residuos en el mar. Además de las inmensas superficies cubiertas de petróleo, observamos zonas en que la corriente trasporta miles de bolsas de plástico, recipientes y otros objetos. Todos estos materiales, no biodegradables, se depositan en el fondo, a medida que pasa el tiempo y con ayuda del mayor peso debido a las incrustaciones. Volviendo a la acción nefasta del petróleo, hay que precisar que este es el origen de una serie de efectos negativos sobre la flora y la fauna marinas, porque la película oleosa que forma en la superficie impide el intercambio de oxigeno entre y el agua. De este modo, se interrumpe el ciclo vital de millones de toneladas de animales marinos lo cual conduce a un empobrecimiento progresivo de toda la cadena que, a partir del plancton y pasando poco a poco por todas las fases de desarrollo, termina en la ballena. Si se rompe un solo eslabón de esta cadena , se destruye la totalidad del ciclo. Diariamente se vierten quintales de pescados sobre la cubierta de la embarcación y, después de seleccionar los que se calcula que podrán ofrecerse los mercados, que representan aproximadamente una quinta parte de la pesca, se arrojan al mar los restantes y mucho mas numerosos peces, muertos inútilmente. ¿Lo ha denunciado alguien? La explotación intensiva de los fondos marinos se efectúa contra todas las especies y con todos los mares.
Citemos un ejemplo que pudimos observar personalmente en el cuso de los últimos doce años: la pesca de la langosta en los mares de Cerdeña. Al principio, durante nuestras inmersiones, encontrábamos enormes cantidades de estos crustáceos, hoy en día, esta zona se ha convertido en un desierto ¿Cuáles son las causas?.
No hace mucho mas de un decenio, el pescador se hacia a la mar en una barca de remos y se lanzaba sus nasas a profundidades modestas, que después de recuperaba a fuera de brazos. En la actualidad, embarcaciones provistas de potentes motores disponen de cabrias para izar las redes de nylon, que contribuyen a la destrucción casi total de numerosos animales. El numero de embarcaciones ha aumentado de modo considerable y, solo en las bocas de Bonifacio, se puede calcular que se recogen al día mas de 200 Km. de redes. Por la mañana, es una triste satisfacción que brilla con los destellos de peces de todas clases. Hemos querido citar ejemplos referentes a una región determinada, pero cualquier otra zona ofrece idéntico espectáculo. Hasta aquí, hemos hablado de la influencia nefasta del hombre sobre el medio ambiente y, en particular, sobre el mar. Pero, por desgracia las voces de alarma, cada día mas insistentes y frecuentes. Las instalaciones depuradoras son poco numerosas en relación con el constante aumento de la producción de enormes cantidades de productos químicos, universalmente utilizados por el hombre en su vida cotidiana. Importantes cantidades de peces se vuelven incomestibles debido a la radioactividad. En determinadas zonas, se cultivan algas que son muy nutritivas . a la vez se intenta fecundar artificialmente los peces. Los ejemplares que han alcanzado cierta madurez son depositados en su medio natural cuando han adquirido la fuerza vital que les permite liberarse. Esta practica a dado buenos resultados. Sin embargo, la técnica no están sencilla cuando se trata de la fauna marina. Hay que resolver con urgencia el problema de la contaminación: hay que empezar por el hombre, al que había que obligar a frenar esta inútil explosión reproductora. Numerosas especies de la fauna terrestre estaban a punto de extinguirse. Tota. Se salvaron gracias a la creación de los parques nacionales. Urge hacer lo mismo en las vastas extensiones marinas. Pocas son las naciones que se han enfrentado al problema con la visión consciente y clara, en Italia, de algunas regiones ridículamente pequeñas, pero que, al menos, representan los primeros signos de buena voluntad y un principio de toma de conciencia. La producción debería ser total, y la intervención del hombre caso inexistente mediante el procedimiento de dejar a la naturaleza el trabajo de actuar según sus leyes. La única labor del hombre seria salvar determinadas zonas de la ataque de la contaminación. Estas zonas podrían dividirse en dos grupos; el primero seria un parque integral , el segundo grupo comprendería zonas e protección temporal, para la repoblación de la especie, con cambios e lugar según una rotación previamente establecida y de acuerdo con estudios y observaciones profundos. Hay que conservar la esperanza , cada uno de nosotros tiene el deber de ayudar a la humanidad con un poco de buena voluntad y de amor a la naturaleza que la rodea.